San José,que se pasea por diversas partes
ya que es periodista,se acerca a las puertas
del cielo y le pregunta a la persona que está
esperando.
-¿Todavía aquí general?
-Aquí me tiene este caballero.
-¿Y qué le ha dicho?
-Dice que está haciendo un plebiscito para de-
jarme entrar o mandarme a otra parte.
-Chuata,esta complicado general.
-Así es la cosa,estoy temiendo que por aquí lle-
guen Carlos Cerda o la Bachelet,con ellos estoy
frito.
-¿Quizás sería conveniente entonces que llegara
algún amigo?
-Yo no le deseo la muerte a nadie, menos a un a-
migo.
-Parece que va a estar bastante rato aquí,¿qué le
parece sí le hago una entrevista?
-Bueno,entretengamonos en algo.
-¿Qué le parece la alegría de muchos cuando usted
murió?
-Muchos de esos ni siquiera vivieron en esa época,
no conocieron el gobierno de Allende que llevó el
enfrentamiento y estabamos al borde de la guerra
civil,para mí son unos pobres diablos.
-¿No está enojado entonces?
-No, para que me voy a hacer mala sangre,no vale
la pena.
-¿Y qué le parece que el gobierno no le haya queri-
do hacer funeral de estado?
-Me da risa,fui presidente por diecisietie años y eso
no lo pueden borrar de la historia.
-Pero vez que pueden le dicen a los opositores,eso lo
hizo Pinochet tratando de menoscabarlos.
-Bueno,haya ello,pero el desarrollo del país me lo de-
ben a mí, yo fuí el que impulso esa política economi-
ca.
-Pero hay mucha desigualdad.
-Pero no me culpen a mí,no olviden que junto con la
venta de las empresas impulsé la compra de acciones
por los trabajadores,que llamé capitalismo popular,
que fracasó porque estos señores que gobiernan ahora
le decían a la gente que no compraran,que era un mal
negocio,que era turbio,pero ellos compraban a destajo
los desgraciados y se hicieron ricos.
-¿O sea qué eso que iban a investigar las ventas de las
empresas era una falsa promesa?
-Pero claro mí caballero,sí habrían tenido que investi-
gar ellos mismo, y otra cosa que la gente olvida,que en
mí gobierno decreté que las personas solo podían tener
un cinco por ciento de los bancos,pero apenas llegó la
Concertación le dio chipe libre y ahora hay señores co-
mo los Luksic que han comprado como seis banco y
después los unen y son dueños como de medio país, y
eso no lo hice yo,no olviden lo que le gritaban los em-
presarios a Lagos."Que lo amaban"
-¿Y que le parece lo que está pasando con los gastos re-
servados o otros?
-Peo si están saqueando el país,y eso lo dicen personas
como Schaulsohn y Martner.
-Usted también esta acusado de robo.
-Esa es plata de mis ahorros, ventas de libros y tasas pre-
ferenciales que me conseguían mís amigos y es mucho
menos de lo que dicen.
-¿Y qué le parece que el expresidente Aylwin diga que
nunca estuvo con el golpe?
-Pero hay hasta grabaciones de lo que decía ese caballero
en ese entonces,y ahora pretende negar,y gracias a mí es-
tá vivo,no olviden como lo llamaban,"comandante en jefe
de la subverción",hubiera sido de los primeros en matar
sus ahora amigos marxistas.
¿Qué le parece sí dejamos esto hasta aquí,y después se-
guimos? Ya sea que este aquí o en otra parte,yo puedo
ir a donde quiera.
-Lo que usted diga,no hay que que olvidar es el regalón
del jefe,hay que tener cuidado con usted,ja,ja.
-No, sí soy como todos-responde alejándose.
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